Me cachis en la mar, cómo pasa el tiempo.
Parece que hace nada estaba deseando cumplir los diez y ocho y ni te cuento lo que ha llovido desde entonces.
Esto de cumplir años, tiene su parte buena (eso dicen algunos), pero lo cierto es que a veces te sorprendes en el espejo y recuerdas de tí otra tú.
Tú por dentro te sientes igual, con esos cambios naturales de madurez y tal, pero cómo jode cuando alguien te dice eso de SEÑOOORA o tú dices., oye, vamos al bar ese del señor mayor y... alguien se te queda mirando y escupe: ¿mayor? pues si debe ser de nuestra edad.....ainssssssss
El problema empieza cuando ya ves estupendos a los amigos de tu hermano que es seis años menor, porque claro, a tí siempre te han gustado los mayores... entonces saltan las alarmas, las canas, la barriguita, las arruguitas y demás desperfectos y es entonces cuando comienza la cuesta arriba.
Ya sé que os estoy provocando, pero vamos, unos años menos, pero con lo bailao, bailao... no estaría mal.
Aunque... ya sé que soy una señora estupenda,... para mi edad.
besitos y haced el favor de felicitarme.
LOLA
martes 14 de julio de 2009
lunes 6 de julio de 2009
LUNA LLENA
Hace tiempo que no nos pasamos por aquí y, personalmente, tengo retazos de mi vida, sensaciones, sueños, ideas, soledades, pensamientos...
Hoy será luna llena y dentro de nada mi amigo Canalla me recordará su entrada en Orión que hizo que SU mundo cambiara, que le entrara ganas de comerselo, por allá por la Virgen del Carmen... por Santa Ana.
Yo recordaré, con un año más, la Velá, mi 30 de agosto, aquél brindis solitario con la luna, su reflejo en el río, vuestras sonrisas y vuestros abrazos, la luz nácar, la fiesta blanca, mis interminables pedaleos, mi sueño, mi esperanza...
Ahora tengo una casa nueva, estoy estrenando vida, horizonte, risas, complicidad...
He aprendido que cuando tienes la copa delante, hay que bebersela.
Que los sueños hay que perseguirlos.
Que la vida a veces te sorprende y te dá otra oportunidad.
No es tarde para nada, hay que doblar las esquinas, que adentrarse en las curvas, fluir, fluir
LOLA
Hoy será luna llena y dentro de nada mi amigo Canalla me recordará su entrada en Orión que hizo que SU mundo cambiara, que le entrara ganas de comerselo, por allá por la Virgen del Carmen... por Santa Ana.
Yo recordaré, con un año más, la Velá, mi 30 de agosto, aquél brindis solitario con la luna, su reflejo en el río, vuestras sonrisas y vuestros abrazos, la luz nácar, la fiesta blanca, mis interminables pedaleos, mi sueño, mi esperanza...
Ahora tengo una casa nueva, estoy estrenando vida, horizonte, risas, complicidad...
He aprendido que cuando tienes la copa delante, hay que bebersela.
Que los sueños hay que perseguirlos.
Que la vida a veces te sorprende y te dá otra oportunidad.
No es tarde para nada, hay que doblar las esquinas, que adentrarse en las curvas, fluir, fluir
LOLA
martes 24 de febrero de 2009
SABOREAR
Anoche, tomaba un vino en una bonita copa, o al menos así me lo parece a mí y comentaba que hay que saborear esos sorbos de buen vino, y que detenerse a hacerlo es fácil. Sólo hay que dejar resbalar el nectar por las papilas gustativas, impregnar la pituitalia y sentir su sabor y disfrutarlo.
Claro que saborear la vida me parece mucho más complicado que el vino, a veces la miro por el espejo retrovisor de los sentimientos o de la memoria y recuerdo aquellas frases de Borges "si pudiera volver a vivir... si tuviera otra vez la vida por delante... "
Y es como un día le decía a mi amiga Marta, "sé que pensarás que queda mucho tiempo por delante para conseguir cosas, pero a mí, siempre me quedarán veinte años menos ".
No lo digo por quejarme (sé que estareis pensando, ya está Lola con su natural pesimismo), no, en absoluto, lo digo porque quiero seguir pensando que el futuro es hoy y que hay que aprehenderlo mirando el espejo retrovisor sólo para adelantar, nunca para aparcar.
Los problemas: los reales, no los imaginarios.
La vida no está dentro de una botella que se descorcha, se oxigena, que se pueda oler y degustar en una copa del mejor cristal. La vida está llena de miedos, de inseguridades y de omisiones.
Hay algo fundamental para saborear la vida: la dignidad.
Decía Chillida que "un hombre debe tener siempre el nivel de la dignidad por encima del nivel del miedo"
Esa dignidad, inherente al ser humano, su principal valor, que permite, dentro de su capacidad creadora, modelar la vida tomando decisiones en el ejercicio de su libertad.
La dignidad supone un profundo respeto hacia una misma y hacia los demas y a su vez, la exigencia de reciprocidad. No podemos olvidar nunca que si alguien o nosotros mismos queremos destruirnos lo primero que perderemos será la dignidad.
La dignidad promociona autonomía, dilucida las culpas, es inflexible en la autoestima, hace que seas protagonista de tu biografía, que nadie decida por tí, ni te marquen parámetros sociales o emocionales, que busques el camino de tu propia felicidad y la incardines.
En fín, que una puede predecir o planear lo que va a hacer, difícilmente lo que va a sentir. Por ello, los taninos de la vida deben llevarte a tu propia dignidad y poder saborear esos escasos y bellos momentos de paz, de felicidad... sin miedos.
!Viva la dignidad¡
LOLA
martes 20 de enero de 2009
ANIVERSARIO
Hoy hace un año, un año que efectivamente me vine a esta ciudad. Un año de todo. Cambié de casa, de trabajo, de lunas, de puestas de sol, de luz. Durante mucho tiempo me he sentido forastera. Y lo sabeis, lo he dicho aquí.
He reclamado compañías, ayuda, porque aparte de dedicar casi 20 horas al día al trabajo durante los primeros 7 meses buscaba lo que me faltaba. Cariño, compañia, posibilidad de llamar a alguien y quedar o poder ir a su casa y sobre todo seguridades. Agarrarme a lo conocido. Aquí todo era extraño, vivía en el campo y trabajaba en el campo, pasaba de puntillas por la ciudad, por un alto puente, que me daba vertigo y desde el que veía las torres.
No disfruté durante meses de lo bueno que estaba cerca, de la belleza de la ciudad, de su río, de su olor, de sus exposiciones... Ya sabeis que decidí cambiar de lugar para vivir y que me encuentro mejor, ello me ha posibilitado acercarme a espacios, disfrutarlos, vivirlos.
Tambien es cierto que he encontrado a amigos y a qué amigos, me han ayudado a sentir que puedo solicitar el pasaporte en la ciudad, que soy de aquí, que montada en la bici me la como todos los dias y que los ojos negros me han hecho soñar.
Es cierto, ha sido un año complicado, difícil, pero a la vez me ha permitido crecer, no jubilarme profesionalmente y personalmente pensar en el futuro.
Es verdad que hasta ayer, huía todos los viernes para reencontrarme con mi sofá, mis amigos, mis bares, mi cervecita, mi telefono, mi casa y que cuando estaba desolada no tenía mi terraza ni era la misma luna.
Pero es cierto que he visto la luna sobre el río, que he oído preciosos poemas y que me he paseado por Orión como una loca. Que he tenido suerte, que me he liberado de aquello que tanto me atenazaba el corazón, que me siento con posibilidades de comenzar, de creer, de soñar y que a pesar de todo, porque ha habido de todo, ha merecido la pena montarme en aquel tren que pasó por mi andén y que la sinfonía del nuevo mundo me acompaña cuando vuelvo a casa con la bici y miro al cielo.
He reclamado compañías, ayuda, porque aparte de dedicar casi 20 horas al día al trabajo durante los primeros 7 meses buscaba lo que me faltaba. Cariño, compañia, posibilidad de llamar a alguien y quedar o poder ir a su casa y sobre todo seguridades. Agarrarme a lo conocido. Aquí todo era extraño, vivía en el campo y trabajaba en el campo, pasaba de puntillas por la ciudad, por un alto puente, que me daba vertigo y desde el que veía las torres.
No disfruté durante meses de lo bueno que estaba cerca, de la belleza de la ciudad, de su río, de su olor, de sus exposiciones... Ya sabeis que decidí cambiar de lugar para vivir y que me encuentro mejor, ello me ha posibilitado acercarme a espacios, disfrutarlos, vivirlos.
Tambien es cierto que he encontrado a amigos y a qué amigos, me han ayudado a sentir que puedo solicitar el pasaporte en la ciudad, que soy de aquí, que montada en la bici me la como todos los dias y que los ojos negros me han hecho soñar.
Es cierto, ha sido un año complicado, difícil, pero a la vez me ha permitido crecer, no jubilarme profesionalmente y personalmente pensar en el futuro.
Es verdad que hasta ayer, huía todos los viernes para reencontrarme con mi sofá, mis amigos, mis bares, mi cervecita, mi telefono, mi casa y que cuando estaba desolada no tenía mi terraza ni era la misma luna.
Pero es cierto que he visto la luna sobre el río, que he oído preciosos poemas y que me he paseado por Orión como una loca. Que he tenido suerte, que me he liberado de aquello que tanto me atenazaba el corazón, que me siento con posibilidades de comenzar, de creer, de soñar y que a pesar de todo, porque ha habido de todo, ha merecido la pena montarme en aquel tren que pasó por mi andén y que la sinfonía del nuevo mundo me acompaña cuando vuelvo a casa con la bici y miro al cielo.
Seguramente habré dejado cosas en el camino, que si hubiese permanecido allí, hubiese, potencialmente, habido cosas que no he encontrado, seguramente... pero aquí estoy y seguiré al menos un año más y por ahora creo que me queda mucho por ver, por hacer, por disfrutar, por vivir. Seguiré echando de menos la compañía de mis amigos, sus miradas, sus risas, sus casas...
Pero, bueno, aqui andamos para sentir que el futuro es hoy.
Os quiero.
LOLA
jueves 15 de enero de 2009
POST NAVIDAD
He vuelto a casa en coche y la luna ha venido acompañandome todo el camino, como hizo en esta última semana cuando paseaba en bici; será por aquello que ha sido luna llena en cáncer o que como dicen otros, la luna de enero es especial. Rosada, preciosa, como un faro estático, adueñándose de la mirada y revolucionando la imaginación, invitando a creer y fantasear.
Yo pensando en el blog que anda un poco abandonado y sintiendome en la obligación de deciros algo, pero sin ánimos de polémicas ni de provocaciones. Porque, para qué vamos a andarnos por las ramas, lo que estabais esperando es que me metiese con los Reyes Magos (pero no, porque me gustan), que se ha ido el espíritu navideño, que ahora no damos besos falsos de esos o con los buenos propósitos de primeros de año.
Ah, !los buenos propósitos! esos que hacen que te gastes el dinero en la matrícula del gimnasio al que luego no vas, que dejes el tabaco media mañana o te pongas a régimen para echarle sacarina al café.
Aquellos que pensamos seguir en el 2008 con decimales nos hemos hecho algunos propósitos que para nosotros son buenos y digo bien, para nosotros. Sin ninguna intención proselitista.
Uno de ellos es seguir mirando a la luna, fíjate que tontería. Comernos la ciudad girando la bici con la cadera, peor aún. Continuar en Orión y mantener los sueños, ilusos que somos. Seguir queriéndonos y mirándonos con complicidad. Disfrutar de las pequeñas cosas. Creer que todo puede ser una aventura y no perder la funesta manía de pensar. Queremos salpimentarlo todo con ser buenas personas, honradas y justas, engordar en amigos y saber amar. También estamos por la labor de pensar que el futuro es hoy así que "let it flow".
Bueno, no son más que propósitos, dependen de nosotros mismos. Allá vamos.
LOLA
Yo pensando en el blog que anda un poco abandonado y sintiendome en la obligación de deciros algo, pero sin ánimos de polémicas ni de provocaciones. Porque, para qué vamos a andarnos por las ramas, lo que estabais esperando es que me metiese con los Reyes Magos (pero no, porque me gustan), que se ha ido el espíritu navideño, que ahora no damos besos falsos de esos o con los buenos propósitos de primeros de año.
Ah, !los buenos propósitos! esos que hacen que te gastes el dinero en la matrícula del gimnasio al que luego no vas, que dejes el tabaco media mañana o te pongas a régimen para echarle sacarina al café.
Aquellos que pensamos seguir en el 2008 con decimales nos hemos hecho algunos propósitos que para nosotros son buenos y digo bien, para nosotros. Sin ninguna intención proselitista.
Uno de ellos es seguir mirando a la luna, fíjate que tontería. Comernos la ciudad girando la bici con la cadera, peor aún. Continuar en Orión y mantener los sueños, ilusos que somos. Seguir queriéndonos y mirándonos con complicidad. Disfrutar de las pequeñas cosas. Creer que todo puede ser una aventura y no perder la funesta manía de pensar. Queremos salpimentarlo todo con ser buenas personas, honradas y justas, engordar en amigos y saber amar. También estamos por la labor de pensar que el futuro es hoy así que "let it flow".
Bueno, no son más que propósitos, dependen de nosotros mismos. Allá vamos.
LOLA
jueves 25 de diciembre de 2008
FUN FUN FUN
Bueno, ya ha pasado el 24, ese día entrañable y feliz, familiar, dichoso y de abundancia del que no hay forma de sustraerse.
Hoy es 25, felices pascuas.
Mañana, lógicamente, 26. Pero cae en viernes, día estupendo para seguir con las celebraciones, irse de viaje, comprar regalitos, seguir soñando con las navidades hermosas y blancas, además parece que viene más frio con lo que tendremos paisajes típicos de las fechas y el anuncio ese de volver a casa por Navidad.
Los inmigrantes que se ganan la vida vendiendo pañolitos en los semáforos, están con sus gorros de papa noel de lucecitas de colores, pero siguen teniendo la misma mirada de pobreza y desventura que cualquier otro día.
Por aquello de la crisis, los hipermercados están algo más vacíos y los carros no rebosan como hace unos meses. Se compra lomo embuchado por caña de lomo y han aparecido cientos de cavas a mejores precios, vinos espumosos, riojitas de cosecha, en fín, qué más dá, si lo importante es estar en familia y quererse.
El cuñado ese que siempre llega borracho y le pone todas las pegas posibles a los langostinos que ha comprado alguien (ahora, congelados, claro), ha estado encantador y la ensaladilla, menos amarilla. Los piquitos del queso no estaban levantados como otros años, el chorizo tenía un color menos chillón y la carne mechada, sí esa que siempre está salada, tenía una salsa chorreante, grasienta... exquisita.
Y qué me decís de ese plato raro que trae la mujer de tu hermano, (con camisa de brillos y todo) la que tiene la máquina que sirve para hacer croquetas, este año han sido de queso roquefort con sabor a paté ruso... un poco frías, eso sí, pero todos las han alabado (algunos aplastándolas un poco con disimulo). Pero lo mejor, seguro, el jamón. Un poco chicloso, pero es bueno para limpiar los dientes. Aunque siempre hay alguien que coge un palillo para quitarse el trozo que se le quedó por ahí y que cuando ha conseguido engancharlo, lo escupe.
Cuando por fín, van saliendo de la casa, tú te quedas con aquello como si hubiese pasado un huracán, hay cáscaras de gambas hasta en el cuarto de baño además de otros restos de suciedad porque no levantan la tapa y claro, como se bebe mucho, hay que desaguar aunque sea en el suelo. Pero hay que dar gracias porque este año, nadie vomitó y ese pegajoso olor nauseabundo se ha reducido bastante.
Pero, oye, qué bien lo hemos pasado y qué feliz, en familia.
Menos mal, que aún nos queda el día 31, que volveremos a ser felices, con el pié adelantado, el anillo en la copa, las bragas amarillas, los slips con abeto verde y tu cuñada, con la misma camisa de brillos, pero esta vez, le colocará una flor en la zona del hombro, arrebatadora que estará ella. Esta vez traerá, que ya lo ha anunciado, unos deliciosos, según dijo con extrañeza de todos, patés de mariscos y aguacate y otros de pomelo con pasta de champiñón.
Pero oye, qué bien lo pasaremos y qué feliz, en familia.
En fín, inmersos en estas encantadoras fiestas, y de su espíritu navideño. Cuando pasen seguiremos siendo hienas.
LOLA
Hoy es 25, felices pascuas.
Mañana, lógicamente, 26. Pero cae en viernes, día estupendo para seguir con las celebraciones, irse de viaje, comprar regalitos, seguir soñando con las navidades hermosas y blancas, además parece que viene más frio con lo que tendremos paisajes típicos de las fechas y el anuncio ese de volver a casa por Navidad.
Los inmigrantes que se ganan la vida vendiendo pañolitos en los semáforos, están con sus gorros de papa noel de lucecitas de colores, pero siguen teniendo la misma mirada de pobreza y desventura que cualquier otro día.
Por aquello de la crisis, los hipermercados están algo más vacíos y los carros no rebosan como hace unos meses. Se compra lomo embuchado por caña de lomo y han aparecido cientos de cavas a mejores precios, vinos espumosos, riojitas de cosecha, en fín, qué más dá, si lo importante es estar en familia y quererse.
El cuñado ese que siempre llega borracho y le pone todas las pegas posibles a los langostinos que ha comprado alguien (ahora, congelados, claro), ha estado encantador y la ensaladilla, menos amarilla. Los piquitos del queso no estaban levantados como otros años, el chorizo tenía un color menos chillón y la carne mechada, sí esa que siempre está salada, tenía una salsa chorreante, grasienta... exquisita.
Y qué me decís de ese plato raro que trae la mujer de tu hermano, (con camisa de brillos y todo) la que tiene la máquina que sirve para hacer croquetas, este año han sido de queso roquefort con sabor a paté ruso... un poco frías, eso sí, pero todos las han alabado (algunos aplastándolas un poco con disimulo). Pero lo mejor, seguro, el jamón. Un poco chicloso, pero es bueno para limpiar los dientes. Aunque siempre hay alguien que coge un palillo para quitarse el trozo que se le quedó por ahí y que cuando ha conseguido engancharlo, lo escupe.
Cuando por fín, van saliendo de la casa, tú te quedas con aquello como si hubiese pasado un huracán, hay cáscaras de gambas hasta en el cuarto de baño además de otros restos de suciedad porque no levantan la tapa y claro, como se bebe mucho, hay que desaguar aunque sea en el suelo. Pero hay que dar gracias porque este año, nadie vomitó y ese pegajoso olor nauseabundo se ha reducido bastante.
Pero, oye, qué bien lo hemos pasado y qué feliz, en familia.
Menos mal, que aún nos queda el día 31, que volveremos a ser felices, con el pié adelantado, el anillo en la copa, las bragas amarillas, los slips con abeto verde y tu cuñada, con la misma camisa de brillos, pero esta vez, le colocará una flor en la zona del hombro, arrebatadora que estará ella. Esta vez traerá, que ya lo ha anunciado, unos deliciosos, según dijo con extrañeza de todos, patés de mariscos y aguacate y otros de pomelo con pasta de champiñón.
Pero oye, qué bien lo pasaremos y qué feliz, en familia.
En fín, inmersos en estas encantadoras fiestas, y de su espíritu navideño. Cuando pasen seguiremos siendo hienas.
LOLA
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